sábado, 3 de enero de 2009

Oscuros designios: Episodio 6

El corazón de Madelaine dio un vuelco al fijarse en el sobre. El destinatario no era otro que su abuelo Jeremías. Se tapó la boca con una mano y, con la otra, señaló el sobre.

- Está dirigido a mi abuelo –Acertó a decir. Alargó la mano hacia el sobre.

- Señorita Monleón –Harper la miró- Eso es una prueba de un crimen, no puede usted cogerla.

- ¡Pero está dirigida a mi abuelo! –Protestó.

- Mire, señorita, primero, efectivamente, está dirigida a una persona llamada Jeremías, que no se si será su abuelo, pero definitivamente no está dirigida a usted, así que no se porqué debería abrirla; -Harper se cruzó de brazos- y segundo, como ya le he dicho, se trata de una prueba de un crimen, por lo tanto, le pido que deje la carta donde está si es tan amable.

- Pero la carta está dirigida a su abuelo, tiene derecho a tenerla –La señora Jameson se levantó.

- Querida –El profesor Phillips la cogió por el brazo- El agente Harper tiene razón. Dejemos ahí la carta.

Pasó otro minuto. Nadie decía nada y Harper encendió otro cigarrillo, nervioso. Hacía media hora que tenía que haberse presentado en su nuevo puesto.

- Bueno, no pasará nada si la leemos. –La señora Jameson cogió el sobre y comenzó a abrirlo, mirando a Harper a los ojos.

- Señora Jameson, haga el favor de dejar ahí la carta, no puede hacer eso.

- Ah, ¿No? –La señora Jameson entrecerró los ojos y terminó de abrir el sobre- Pues acabo de hacerlo. –Comenzó a leer- “Estimado Jeremías, si lees esto, ya estaré muerto” –La señora levantó los ojos del papel un instante. Madelaine se cubrió la boca con las manos. Harper estaba gritando a la señora Jameson algo acerca de que no iban a quedar así las cosas. No hizo caso y siguió leyendo.

Madelaine estaba confundida. ¿Qué clase de disparates estaban escritos en esa carta? Ese tal Cardwrite... Era un gran amigo de su abuelo. Lo recordaba haberlo visto alguna vez de pequeña, en su residencia den Henley. Hombres verdes, la glorieta de Robin Hood, cuidado con los hombres ciegos...

La puerta de la sala se abrió, sobresaltando a todos los presentes. En la puerta se encontraba el inspector Longtree.

- Lamento la tardanza –Se disculpó- Veamos, ¿alguno de ustedes me puede contar que pasó en ese tren?

- Verá, inspector, a los pocos instantes de que entráramos en el túnel que hay de camino a Henley –Harper se pasó la mano por el mentón, con un movimiento nervioso- Oímos un alarido y acto seguido el convoy se detuvo. Cuando pude encender una cerilla comencé a comprobar si los pasajeros se encontraban bien. Cuando al fin alcancé la parte delantera del vagón, el hombre apuñalado estaba con la mano aún en el freno de emergencia, en sus últimos estertores y el hombre ciego colgaba de él, agarrado a su cintura y su corbata. Se me apagó la cerilla, y cuando encendí otra, los cuerpos ya estaban caídos en el suelo.

Los demás pasajeros le miraban con cara de asombro. El detalle de que el hombre de la corbata estaba aún vivo cuando Harper lo vio les hizo, cuanto menos, sorprenderse. Algunos, incluso, recelaron del policía. ¿Quién les decía que no había sido el mismo Harper el que le había asesinado?


- Está bien, agente Harper, acompáñeme por favor.

Harper pisó la colilla de su cigarrillo y siguió al inspector, con las manos en los bolsillos de su gabardina. Le llevó a otra sala un poco más apartada del bullicio.

En cuanto la puerta se hubo cerrado, la señora Jameson cogió el sobre que aún estaba encima de la mesa.

- Toma querida –Se la puso en las manos a Madelaine, que la agarró sorprendida, sin saber muy bien como reaccionar- ¡Vamos, guárdala antes de que vuelva ese Harper!

- Gra... gracias. –Se apresuró a guardar la carta entre las cosas de su bolso. La señora Jameson le dedico un guiño y comenzó a abanicarse de nuevo, muy satisfecha de sí misma.

3 comentarios:

Zoë dijo...

Bieen!! Ya era hora!! ;-)

Marinel dijo...

Detalles que van saliendo a la luz,auqneu sea a la luz de una cerilla...
Todo está por ver aún,¿verdad?
Nada de lo que pueda imaginar, será lo que de verdad ocurra, me da en la nariz...
Seguiré atentamente el desarrollo de la trama, y estoy segura de que me sorprenderás.
Besos mil.

Esther dijo...

Con retraso pero ya estoy aqui para leer tu relato ,es que hasta que no tengo suficiente tiempo para leerlo con calma no me animo..sigue muy interesante,voy a seguir con el otro..besitos