domingo, 9 de noviembre de 2008

La Profecía: Episodio 2

Ninguna de las personas reunidas en la puerta de Manifiesto parecía muy predispuesta a la conversación, lo cual es normal, pues eran extraños muy dispares entre sí. Al poco tiempo de este incómodo silencio, se acercó a ellos un hombre enjuto, de rasgos suaves. Vestía ropas finas y en la mano portaba un pergamino. Hizo un asentimiento con la cabeza y se aclaró la garganta:
- Muy bien, veo que sois puntuales y que ya estáis todos aquí. -Dijo con una voz agradable- Eso os servirá para vuestra primera parte de vuestra misión. -Desenrolló el pergamino- Ésta consiste en que debéis alcanzar el monasterio que está en la profundidad del bosque antes de mañana al medio día. Está anocheciendo, lo que os otorga unas 15 horas para cumplir vuestro objetivo. Una vez allí os daré más instrucciones. Por supuesto, todo aquel que no se encuentre allí a la hora indicada, no podrá proseguir con la misión. Buena suerte.
Cuando acabó de leer el pergamino, volvió a enrollarlo y lo guardó dentro de su túnica, dirigiéndose a un carromato que había en las cercanías, seguramente para llegar a su destino antes que los "invitados" a su prueba.
- Quizá deberíamos presentarnos -Dijo el hombre sentado en la piedra con voz profunda- Yo soy Ragnar, vengo de las estepas del norte.
- Es un placer, amigo -Contestó la elfa, aún acariciando al lobo- Yo soy Idril, aunque yo no vengo de ningún sitio concreto como vos.
- Mi nombre es Eire -Dijo la mujer de rasgos duros- Vengo desde una región cercana a esta.
- Yo soy Bróderik -Vociferó el enano de la cresta- Yo vengo desde el Paso de Dúvik- Continuó golpeándose el pecho con un puño
- Mi nombre es Naaron -El hombre gordito se secó el sudor con su gran pañuelo, entrecerrando los ojos, molesto con las voces del enano. -Yo vivo aquí, en Manifiesto.
- Yo soy Rubénidas, voy de un lado a otro, viajando sin rumbo fijo -Finalizó las presentaciones el mago.
- Quizá deberíamos ir juntos al monasterio -Dijo con voz ansiosa Naaron, sin separarse del pañuelo- Así, bueno, quiero decir...
- Vamos que tienes miedo de ir solito por el bosque -El enano estalló en carcajadas- No te preocupes, iremos todos juntos.
Nadie pareció oponerse a la idea, por lo que en unos minutos, todos se pusieron en marcha y se internaron en el bosque de Manifiesto, dispuestos a iniciar su aventura.

9 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

Bueno que los dioses les acompañen. seguiremos la aventura. Un saludo!

Zoë dijo...

Vaya vaya con el "grupo dispar de aventureros"...
¿Me pregunto qué les pasará? ;-D

Esther dijo...

Hola! vengo a agradecerte tu visita a mi blog.Por tu blog y por el proyecto que compartimos veo que escribes muy bien,pero prefiero leerme con más calma tus historias ya que veo que van por capitulos,asi que me pasaré otro ratito a leerte mejor .

Un beso

Elessar Linwëlin dijo...

Gracias a los tres por vuestros comentarios, Esther, Zoë y Moderato, la verdad es que me dan ánimos para continuar escribiendo. En unas semanas tengo pensado iniciar un nuevo relato, del que tendreis el principio en Relato Comansi, pues es el relato con el cual participaré en la categoría Fantasía. Espero estar al nivel de vuestras espectativas. Un beso y un abrazo para los tres.

Marinel dijo...

Interesante comenzar donde todos persiguen la consecución de una meta,de una misión.Pero...¿de cuál?
...seguiremos sus pasos, introduciéndonos en ese bosque...
Te sigo.
Un beso.

Anónimo dijo...

Parece que va a tener algo que ver con Lord Arrakis II, ¿no? Como es su mayordomo el que está llevando todo...

Leznari dijo...

Te enlazo, has logrado que me enganche, y quiero saber más ..más.
Saludines.
LEZ

Esther dijo...

contestándote a tu comentario estás al nivel de mis expectativas escribes genial me lo estoy leyendo todo de un tirón para que veas.. jajaja

Elessar Linwëlin dijo...

Muchas gracias a todos por vuestro apoyo, me alegro mucho de que disfruteis con mis relatos.

Un besito, Marinel, Lez y Esther